Los riesgos laborales son clasificados en 5 grupos, según su naturaleza: físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y accidentes. ¿Vamos a comprender cada uno de ellos?
Los riesgos físicos se refieren a ruidos, vibraciones, presiones anormales, humedad, entre otros. En este caso, se necesita evaluar las medidas preventivas efectivas, como el uso de EPI (Equipo de Protección Individual) en exposición por tiempo limitado, turnos alternos, etc.
Polvos, gases, vapores, sustancias y químicos en general son incluidos en este grupo de riego. Es muy importante promocionar entrenamientos y capacitaciones para que los empleados sigan todas las recomendaciones de prevención.
Dentro del grupo de riesgos biológicos, están incluidos los virus, bacterias, protozoos, parásitos y toda especie de ser vivo que pueda ser contagioso. Es muy importante promover la higiene y salud en el trabajo. Los ambientes de la empresa debe ser desinfectados para disminuir el riesgo de contagio.
El esfuerzo físico, el transporte de peso, la postura inadecuada, las largas jornadas de trabajo, el ritmo excesivo son ejemplos de riesgos ergonómicos. La empresa es responsable por proporcionar equipamientos adecuados a la rutina del trabajador para evitar estos riegos
Algunos ejemplos de riesgos de accidentes son: maquinaria y equipamientos sin protección, electricidad, herramientas defectuosas o gastadas, almacenamiento inadecuado, probabilidad de incendio o explosión.
Cada empresa debe evaluar el ambiente y las actividades para tomar todas las medidas de prevención posibles.
Los accidentes de trabajo se pueden prevenir realizando una vigilancia constante, tanto de las condiciones orejas y oídos, de los brazos, manos, pies, piernas y sus articulaciones, para la nariz y pulmones, para la espalda, caderas, cuello y resto del cuerpo. Una protección adecuada depende mucho de la manera en como se usa el equipo, y del cuido y mantenimiento que se le brinde.
Son el conjunto de factores físicos que pueden dar lugar a lesiones, por la acción mecánica de máquinas, herramientas, piezas por trabajar o materiales proyectados. Las lesiones pueden ser: cortes, punciones, contusiones, golpe por objetos desprendidos o proyectados, atrapamientos, aplastamientos, quemaduras, explosiones y otros.
Son un medio que impide el acceso de personas a la zona de peligro de una máquina; son una barrera que se interpone entre el trabajador y la máquina, evitando que este sufra un accidente, o incluso la muerte.
Se mantienen cerrados como posición de protección, de manera permanente o temporal, sea por soldaduras, remaches o tornillos, para impedir que se puedan abrir o retirar sin la utilización de una herramienta.
Están unidos a la máquina o a un elemento fijo próximo, por ejemplo, mediante bisagras, que se pueden abrir sin necesidad de utilizar ninguna herramienta.
Pueden ser fijos o móviles, para regular la totalidad de su contenido o; se destinan a limitar el acceso a los órganos móviles de trabajo, o a herramientas.
Son resguardos móviles, accionados por una parte del equipo de trabajo (por ejemplo, una mesa móvil), o por la pieza a trabajar